Henry: Retrato de un asesino

Narrada con un realismo descarnado y sincero que, a día de hoy sigue produciendo escalofríos, Henry retrato de un Asesino, es una de las películas más aterradoras jamás rodada y que pertenece a ese selecto y exclusivo club de cintas que, difícilmente podrán ser olvidadas tras su visionado.

19077474.jpg-r_640_600-b_1_D6D6D6-f_jpg-q_x-xxyxx

Aunque la historia se basa en las andanzas de dos asesinos en serie reales, sus pretensiones no eran las de mostrar una fidelidad de los hechos a modo de Biopic de Telefilme. La propuesta, era tan sincera como escalofriante ya que mostraba el día a día de personas carentes de empatía y capaces de los actos más brutales y sanguinarios con un realismo y crudeza enmarcado en una mundana cotidianidad que, precisamente se alejaba de la fantasía escapista que el genero de terror (sobre todo por esas fechas) acostumbra a brindarnos. John McNaughton apostaba por huir de efectismos y trucos sanguinolentos. Sus personajes no visten de manera estrafalaria, no pronuncian frases grandilocuentes ni se comportan de manera megalomaníaca, son aterradoramente reales y no destacan por nada en particular. La historia contiene una maliciosa ética. Ya que traza una fina línea entre sus dos protagonistas: Mientras que, Henry es un asesino despiadado cuyo único fin es la muerte ajena su compañero de crímenes (El feroz Ottis) se recrea en el dolor ajeno ademas de poseer un notable sadismo y perversión que no es del agrado de Henry. Los dos viajan por un país lleno de autopistas y calles donde cualquier persona puede convertirse en su objetivo sin motivo. Esta es la característica principal del filme: La lógica que existe dentro de la sinrazón de la violencia y el asesinato hiela la sangre por su absoluta veracidad.

650_1200

El film, tuvo notables problemas de distribución debido a la escabrosidad y sinceridad de su propuesta narrativa. también fue una adelantada a su tiempo. En 1988 el cine de terror seguía el proceso de infantilismo argumental visto en todo el cine de Hollywood. Triunfaban personajes como John Rambo o Freddie Krueger, que habían convertido el asesinato en una glorificación de la violencia concebida para todos públicos de manera abiertamente simplista.  La película, cuestiona estos cánones narrativos y se aleja de dicha glorificación. Su diferencia fundamental con otras películas que apostaban por patrones similares como “La Naranja Mecanica” o “Salo o los 120 dias de Sodoma” es que, en esta cinta no existe la teatralidad interpretativa y atmosférica de dichos films; por lo que su trago sigue siendo mucho más amargo y aterrador. Todo es excesivamente real para el grado de tolerancia del espectador medio y precisamente esa, es una característica que no a perdido a pesar del paso del tiempo.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s