Harry Potter toma Madrid

¡Por fin ha llegado la fecha que todas y todos estábamos esperando! Desde el pasado 18 de noviembre, Harry Potter: The Exhibition está llenando de magia el pabellón 1 del IFEMA. Es más, la acogida ha sido tan buena -¡150.000 entradas vendidas en preventa!- que han decidido prorrogar hasta el 2 de abril de 2018. ¡¡¡Síiiiii!!!

Pero ahora, a lo importante, lo que todos queréis saber y de lo que estamos deseando hablar: los misterios que encierran sus puertas.

Esta es una exposición para disfrutar con objetos emblemáticos, ver de cerca los trajes, experimentar algunos de esos momentos míticos que todos habríamos querido vivir en Hogwarts, harrypottear a nuestras anchas y adentrarnos en el mundo creado por J.K. Rowling. Y es una experiencia que debemos al esfuerzo del personal de GES (Global Experience Specialist), Sold Out, Encore y Warner Bros, que han convertido 1400 m² de la Feria de Madrid en territorio no muggle.

Y ahora sí, empezamos…

Harry  Potter Letter.gif

Has recibido tu invitación a Hogwarts y es el momento de disfrutarla. Seguramente, lleve día y hora, así que acude a la cita en la fecha y el momento especificados, cámara en mano -sin flash-, equipo pertinente -gorro, bufanda, toga…- e ilusión, mucha ilusión. Los objetos grandes conviene dejarlos en consigna para poder movernos con soltura y, ¡por las barbas de Merlín!, que nadie se lleve la escoba.

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A la exposición se entra por grupos para respetar un aforo que permita disfrutar de una buena experiencia. Cuando llega nuestro turno, un estudiante de cursos superiores nos conduce ante la sala de… ¿lo decimos? Mmmm… no sé yo, no sé yo… De un personaje -vamos a llamarlo así- entrañable que suele indicarnos, en base a nuestras características personales, con quiénes vamos a aprovechar más nuestra escolarización mágica. ¿Lo habéis adivinado? ¡Exacto! El Sombrero Seleccionador nos dirá a qué Casa pertenecemos.

Sombrero seleccionador gif¡Y llegamos a la antesala! Ocho pantallas muestran escenas de las ocho películas de la saga, mientras nos van poniendo en situación y, entonces, ¡ooooh!, pasa algo tan genial -a mí, al menos, me pareció uno de los puntos más bonitos-, que no os lo pienso contar. Sólo puedo decir que estéis atentas y atentos a vuestra derecha. Sabemos que queréis conocerlo todo, pero, creednos, nos agradeceréis la sorpresa.

 

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Ahora sí, ¡¡¡¡¡¡ la sala común de Gryffindor!!!! ¡Jumanji! La Señora Gorda nos dará la bienvenida a la reproducción de la habitación de Ron y Harry -¡cuántas confidencias compartidas antes de caer en los brazos de Morfeo!-; podremos ver el Mapa del Merodeador –¡¡¡el Mapa del Merodeador!!!!-, los libros de Hermione, el diario del Príncipe Mestizo, los cachivaches de Ron y un montón de objetos que definen a esos estudiantes de Hogwarts con los que hemos crecido más de un@.

Un espacio básico en toda escuela son las aulas y, por eso, nos invitan a ver algunas de ellas. Mi favorita es la de Adivinación, recreada de tal manera que puedes visualizar a la Profesora Trelawney en medio de clase, haciéndonos leer los posos del té o ver el futuro en la bola de cristal. Por supuesto, sentados junto a una de las compañeras de estudios más estrambótica: Luna Lovegood.

Por otro lado, también podemos alucinar con varios de los despachos de los profesores de Defensa contra las Artes Oscuras, en los que examinaremos el traje del Profesor Snape -¡cómo echamos de menos a Alan Rickman!-, el despacho del hedonista Lockhart, los materiales didácticos del adorado Profesor Lupin -¡está el armario en el que encerró al boggart, así que preparad vuestro pensamiento feliz!- y ¡el despacho rematadamente cursi de la psicópata de la Profesora Umbridge!!!!! ¡¡¡Miauuuu!!!!!

Finalmente, pasaremos por el invernadero para unas clases del Herbología en las que toca coger una mandrágora chillona (¡¡¡y muy adoptable!!!).

Ron coge la mandrágora

Ha finalizado el primer curso, hemos pasado un verano espectacular y como broche final… ¡¡¡¡¡Campeonato Mundial de Quidditch!!!! ¡¡¡Síiiiii! Atraviesa la carpa y alucina con la indumentaria de cada equipo, las escobas, la Snitch Dorada, la Copa Mundial… y lanza una Quaffle (o varias) para que tu Casa gane puntos.

Bueno, dejad la pelota y mirad hacia delante, a la derecha, ¿qué véis? ¡Exacto! La cabaña de Hagrid nos espera con las puertas abiertas para que entremos, cotilleemos, nos sentemos en su sillón y cumplamos uno de los sueños de much@s harrypotter@s que es tomar el té -bueno, aquí no hay té ni nada, aunque yo de la comida/bebida de Hagrid no me fiaría especialmente- con nuestro noblote grandullón. ¡Queremos mucho a Hagrid!

Además, como el Bosque Prohibido pilla cerca, podemos perdernos por él para encontrarnos con Buckbeak, algún centauro, una peluda y enorme acromántula y otras criaturas diversas. Ya sabes, esos seres tan monos que pueden salirte al paso en un tranquilo paseo por la naturaleza…

Y llegamos a la zona chunga, la oscura, la de los seres que te lanzan maldiciones con la misma facilidad que besos tu abuela: el área de las fuerzas de la oscuridad.

Desde luego, que no se ve un carajo ya os lo decimos nosotros. Es oscura en todos los sentidos, básicamente porque a los seres malignos les gusta estar en la sombra y lo tenebroso. Encontraremos por allí Horrocruxes, trajes de mortífagos, un Dementor y escenarios tan entrañables como el cementerio escalofriante aquel en el que tiene lugar la batalla final de Harry Potter y el Cáliz de Fuego. Por supuesto, conoceremos a quien tú sabes, ese cuyo nombre no debe ser pronunciado… Ese. Y lleva a su bicha…Nagini.

Y ahora sí, amig@s, ¡la fiesta! Que después de la tormenta sale el sol. Tenemos los estandartes a mano para hacernos la foto de rigor con el emblema de nuestra Casa y, seguidamente, vuestro mejor ánimo y, ¡hala!, a comer, bailar y conocer a Albus Dumblerdor, que había ganas.

El Gran Comedor de Hogwarts, iluminado por un sinfín de velas flotantes, es un lugar de encuentro, socialización, comida -mucha comida, ¡cantidades ingentes de comida!-, trajes de gala, grandes discursos, sorpresas… Es el lugar en el que disfrutaremos del Cáliz de Fuego, las golosinas de Honeydukes o los artículos de broma de Sortilegios Weasley, la Varita de Sáuco, la indumentaria de la Profesora McGonagall -entre otras-, la Capa de Invisibilidad, etc.

Llegados a este punto, sentimos deciros que “colorín colorado, la exposición se ha acabado”. Si no salís con la sensación de haber pasado una hora o dos -depende del nivel de entrega individual… el mío fue de hora y media- MARAVILLOSAMENTE MÁGICAS es porque os está pasando lo mismito que a Tom Ryddle…

En cualquier caso, esperamos que esta entrada ayude a organizar la visita a quienes ya tengáis los tickets o a decidir a l@s que aún no sepáis qué hacer. Si finalmente os animáis podéis comprar la entrada en el siguiente enlace:

https://www.harrypotterexhibition.es/

Para finalizar, os dejamos un vídeo que os permitirá ver como es el ambiente, con la música, voces en off, objetos, trajes, gente. ¡Ah! Y si queréis compartir con nosotr@s vuestra experiencia, dejad un comentario. ¡Queremos saber qué os ha parecido!

 

3 comentarios en “Harry Potter toma Madrid

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