The OA ha vuelto más alocada e interesante en su segunda temporada

Si ya hace tres años la primera temporada de esta serie nos dejó a cuadros por su rareza, sensibilidad y capacidad de enganchar a pesar de no entender nada, este año no iba a ser menos. La segunda temporada es The OA es aún más difícil de encasillar, surrealista y entretenida que la primera.

Lo reconozco, tengo una relación de amor odio con esta serie. Por un lado me engancha mucho el misterio que rodea  a la protagonista, el tema de los viajes a distintas dimensiones, pero por otro soy incapaz de conectar con ese otro lado tan espiritual que tiene la historia creada por Brit Marling y Zal Batmanglij y en muchas ocasiones no sé si lo que estoy viendo es una genialidad o una estupidez como un castillo.

Sin embargo, mientras ese debate sin fin se produce en mi cabeza, soy incapaz de abandonar la serie y no negaré que he devorado la segunda temporada con más ganas que la anterior. Y es que sí, la espera ha merecido la pena y, aunque la serie siga teniendo elementos que a veces me dan hasta un poco de vergüenza ajena (no puedo con el bailecito para viajar a otra dimensión, lo siento), tiene elementos muy acertados.

La segunda temporada nos sitúa en la nueva dimensión a la que la protagonista llegó ya al final de la primera. Y nada más aterrizar comienza a desenvolverse un nuevo misterio que se suma a todos los interrogantes que surgen ante el hecho de que OA ha conseguido de verdad viajar a otro plano dimensional. En esta dimensión Prairie es la elegante y millonaria Nina Azarova y poco a poco va descubriendo sus habilidades como médium, que serán de gran ayuda para descubrir qué está ocurriendo.

Ese nuevo misterio, que gira entorno a un adictivo juego de móvil que parece que está volviendo loco a todo aquel que lo prueba, es uno de los grandes aciertos. Y aunque viajar en el tiempo y los videojuegos puedan parecer temas muy dispares en la serie consiguen un punto de unión, que es evidentemente OA y sus capacidades especiales, que se suman a las nuevas que tiene su yo de esa dimensión. Pero también tenemos una casa misteriosa y un nuevo personaje, Karim (Kingsley Ben-Adir), que terminan de completar el círculo. La introducción de este detective privado y solitario  es otro de los grandes puntos a favor de la temporada. Han sabido construir un personaje interesante, con apenas unas pinceladas y, lo mejor de todo, integrarlo completamente en una historia bastante compleja ya de por sí. Karim es nuevo, pero desde el primer momento queremos saber más de él y sabemos que jugará un papel importante.

The OA Part II Brit Marling

La otra gran linea argumental de la temporada nos sitúa en la dimensión que conocimos la temporada pasada, en la que Steve, BBA y compañía no asumen la muerte de Prairie y están convencidos de que saltó a otra dimensión y deben ir en su búsqueda. Si hay algo que hizo que The OA me enganchara hace tres años fue esa especie de club de los cinco que formaron, porque independientemente de la trama de fantasía o ciencia-ficción han sabido desarrollar esos personajes, hacer que sea fácil identificarse con ellos y encariñarse con ellos. Sinceramente, si la serie fuera un simple drama sobre este grupo de personas, sin viajes ciencia ficción ni nada, también me encantaría. La única pega es que esta temporada su peso y su desarrollo ha sido menor, ya que la trama principal se ha centrado en la nueva dimensión. No han ahondado tanto en sus problemas y han pasado a un plano bastante secundario.

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El otro grupo de Prairie, los amigos que hizo cuando fue secuestrada por Hap, sí han tenido un papel más relevante, ya que han viajado también a la nueva dimensión y siguen atrapados por las siniestras intenciones del doctor Percy. Aunque sinceramente, como personajes, no resultan tan interesantes como el resto. Quizás no tengo alma, pero la compleja historia de amor entre Prairie y Homer me da completamente igual y todo el arco del personaje, que ahora es un doctor  solitario, que no recuerda nada de la otra dimensión, quiere ayudar a sus pacientes y admira al doctor Percy, me parece lo menos interesante de la temporada. Mucho mejor es esa relación entre Prairie/Nina/OA con Hap, ambos tienen el objetivo común de entender esto de los viajes entre dimensiones, pero él utiliza métodos más que cuestionables, mientras que ella solo quiere ayudar a sus seres queridos. Sin embargo, parecen destinados a estar atados, a perseguirse mutuamente y, como vemos al final de la temporada, su relación no será siempre igual de mala o tensa en todas las dimensiones…

theoa2

Si a todo este cúmulo de misterios, imágenes oníricas y situaciones bizarras le añadimos ese final tan sorprendente, nos queda una temporada loquísima, que no ha tenido miedo de arriesgar y que ha conseguido ampliar el universo tan especial y extraño que han creado con esta serie. Ese último giro tan meta en el que conocemos una nueva dimensión donde Prairie es Brit Marling, Hap Jason Isaacs y The OA es una serie es para caerse de la silla ¿cómo va a avanzar la historia desde aquí? Por ahora no ha sido renovada para una tercera temporada, pero con el ruido que ha vuelto a generar este año, no parece descabellado pensar que seguramente Netflix de luz verde.

En definitiva, reconozco que sigue habiendo cosas de esta serie que resultan difíciles de digerir, que incluso a veces dan cierta vergüenza ajena, o resultan ridículas, desde esa insistencia  darle a todo ese tono tan espiritual, a la forma en que cuentan algunas partes de la historia, o algunos elementos que son tan surrealistas que no sé si son una idea maravillosa o nos están tomando el pelo (hola señor pulpo gigante). Pero al final llego a la conclusión de que, aunque me cueste conectar con esa fe ciega que Prairie pide a sus amigos para que crean en lo que dice, The OA tiene elementos que hacen que sea una serie entretenida, disfrutable, imposible de encasillar y visualmente muy atractiva.

 

Author: Naru

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