Dylan Sprouse y James Weber se unen a los protagonistas en esta secuela: ‘After. En mil pedazos’

Dylan Sprouse y James Weber se unen a los protagonistas en esta secuela: ‘After. En mil pedazos’

En 2019 llegó a los cines una de las adaptaciones literarias que más controversia ha creado en los últimos años con After: aquí empieza todo. La saga de libros nacidos de Wattpad escritos por Anna Todd han tenido muchísimo éxito de ventas, pero no tanto por la parte crítica que le toca. Antes de su estreno, desde Con C de Cultura pudimos estar con sus protagonistas, conociendo más detalles acerca de la película que presentaron en gira mundial haciendo una parada por Madrid. Hoy, un año después, estamos ante la segunda parte que promete dar mucho más que la primera y dejarnos con ganas de conocer más a fondo la relación entre Hardin y Tessa.

Reescribiendo una historia

La película comienza en el mismo punto en el que se quedó la anterior, donde se hace un pequeño resumen hablado por Hardin para poner en situación al público, sirviendo de punto de entrada para quienes no la vieran. De esta manera, enlazando las dos películas, se puede observar un pequeño acontecimiento que ya nos deja con la miel en la boca y que no sabemos si tendrá importancia o no en la trama principal. Tras un pequeño salto temporal volvemos a ver a Tessa preocupada por Hardin, a pesar de como acabó su relación en la primera parte.

Ambos se siguen gustando, y eso no hay quien lo cambie, pero cada uno ahora está tomando un camino muy distinto que les llevará a nuevos objetivos y a conocer a otras personas que se introducirán en sus vidas. Es el caso de Trevor, el personaje al que interpreta Dylan Sprouse y que tiene todas las de perder en una primera instancia. Pero no nos dejemos engañar por las apariencias, porque poco a poco será un personaje que irá tomando algo de forma durante la historia. Sobre todo al estar relacionado directamente con nuestros protagonistas. Trevor es todo lo contrario a Hardin, un chico formal, educado, caballeroso y que se preocupa por el bienestar de los demás. Quizá un poco pedante a veces, aunque sobre todo meticuloso, pero solo acaba de llegar…

 

Por otro lado, Tessa sigue su camino profesional mientras continúa con la universidad. Está cambiada desde que se distanció de Hardin, pero al igual que él no pueden parar de pensar el uno en el otro. Tienen los problemas típicos de pareja, pero sus actitudes dejan mucho que desear. Por parte de ambos se puede decir que es como si estuviéramos delante de un gag de Escenas de matrimonio, porque con la mentalidad que se les aporta a los personajes a su edad, solo da que pensar para mal. Bien es cierto que tienen sus cosas buenas, evidentemente, pero el problema reside en lo que hemos comentado acerca de esas conversaciones y actitudes.

Porque ya sabemos que el amor no es nada fácil, ya que conlleva muchas cosas el estar en una relación, más sobre todo a la temprana edad de los protagonistas. En la difícil situación que ya se encontraban tras conocerse, las cosas no dejaban de complicarse hasta que se descubrieron las intenciones reales de ambas partes. Estamos ante una relación idílica y menos mal que ficticia, aunque seguramente haya casos reales así, porque las acciones que van tomando no hacen más que empeorar todo. Una vorágine de sucesos hará que sus mundos se agiten y decidan tomar nuevos caminos. Pero siempre mirando atrás, ya que la fuerza del amor que han desarrollado les tiene bastante unidos a pesar de lo que piensen el uno del otro.

Aunque ahí no acaba todo, ya que mientras Hardin y Tessa intentan solventar su situación a pesar de las diferencias, a los dos se les presentan nuevos retos por parte individual. Veremos personajes que no se esperaban tan pronto en la trama, los cuales les darán más juego a los acontecimientos que rodean su historia. No obstante, hay que destacar una diferencia con algunos actores que no vuelven a repetir sus papeles de la precuela, siendo sustituidos por otros nuevos fichajes que quizás puedan confundir a los espectadores. Tampoco es algo muy importante, ya que se trata de personajes bastante secundarios y el cambio no se percibe tanto.

Por otra parte, como ya se ha resaltado, la inclusión de nuevos fichajes para el universo After como el de Dylan Sprouse hacen que la saga cobre una nueva vida que hasta ahora no tenía. James Weber (Cómo defender a un asesino) también se suma al reparto de esta segunda parte para interpretar al editor Christian Vance de la editorial Vance, así como Candice Accola que tiene el papel de Kimberly, que también trabaja en la misma editorial y ambos personajes junto a Trevor forman un elenco secundario bastante llamativo.

Quizás el problema que tiene esta segunda parte es que abusa bastante de las escenas donde los protagonistas tienen sexo. Durante After: aquí empieza todo no vimos casi nada de este tipo de escenas, pero en esta ocasión es todo lo contrario, ya que cada poco que se ven Hardin y Tessa acaban teniendo relaciones. Dichas escenas se suceden durante un buen rato en la película, llegando a hacerse pesada al solo centrarse en esto.

También por otro lado hay que sumarle que los diálogos son bastante escuetos, y tiran más de las acciones de los personajes y los temas musicales para llevar a los espectadores un poco de la mano. Se notan intenciones de la película para ser como su predecesora e incluso algo mejor, pero se queda a medio camino de conseguirlo. Si eres fan de la serie de libros seguramente te guste, sobre todo si has podido ver la primera parte. Y un último detalle, no te vayas de la sala ya que hay una pequeña escena entre medias de los créditos.

Resumen

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