Arde Madrid huele a Hollywood

Arde Madrid huele a Hollywood

Había ganas, muchas ganas, de ver la serie que Paco León y Anna R. Costa han creado y que, durante todos estos meses, ha generado grandísima expectación. Con un reparto encabezado por grandes nombres del panorama español como Inma Cuesta o Anna Castillo y la incorporación de la neoyorkina Debi Mazar para encarnar a Ava Gardner, ha sido muy difícil huir del hype, pero el día llegó y ya hemos podido comprobar si al final la serie merece la pena, o se ha quedado todo en un producto sin más, pero bien adornado.

No lo puedo negar, Arde Madrid me ha conquistado de principio a fin, es divertida, fresca, irreverente, gamberra y muy entretenida. Y por si alguien anda más despistado, que no espere encontrar un biopic sobre la vida de Ava Gardner en España, nada más lejos de la realidad. Ese tiempo que pasó la icónica actriz de Hollywood en tierras madrileñas es la excusa para mostrar el choque entre esa vida de lujos, excesos y libertad que llevaba Gardner y su círculo de amistades, frente a la opresión y el silencio que reinaba en la sociedad española, sobre todo si eras una mujer. Algo que reflejan a la perfección los personajes de Pilar (Anna Castillo) y, sobre todo, Ana Mari, encarnada de manera brillante por Inma Cuesta y que es la verdadera protagonista de esta historia, junto con Manolo (Paco León), la otra pieza del puzzle que viene a desestabilizar el  encorsetado mundo de Ana Mari.

Lo de las fiestas locas de Ava Gardner es de sobra conocido, pero seguramente nunca nos la habíamos imaginado comiendo churros o adorando la mojama. Sin embargo, Paco León y Anna R. Costa han sabido escribir el personaje sin caer en la parodia o en la caricatura. Nos muestran a una mujer libre, que actúa según su propio criterio, hace las cosas como cree que las tiene que hacer y, sobre todo, se pasa por el forro las ataduras y las normas establecidas en la época. Por eso chocaba de lleno con el franquismo (aunque a ella le permitían todo por ser una estrella de Hollywood y nunca tuvo problemas con las autoridades). Pero sobre todo choca de lleno con el mundo de Ana Mari, una mujer que ha aprendido a reprimir sus emociones y sus deseos todo lo posible y es incapaz de comprender por qué Ava se comporta así, aunque poco a poco se da cuenta de que ella también quiere es libertad.

Una forma distinta de revivir el Madrid de los 60

No se trata de contar  la vida de Ava Gardner, pero sí que refleja con cierta veracidad los contrastes del Madrid de los 60, las diferencias entre los que tenían dinero y privilegios y podían permitirse sobrepasar los límites del franquismo con más facilidad, frente a las clases más humildes, acostumbradas a tener que, o bien conformarse con lo que hay, o buscar formas más arriesgadas o peligrosas de salirse de esos márgenes.

Por supuesto no podían faltar los guiños a los personajes populares y más icónicos de la época y entre los invitados de las fiestas de Ava Gardner encontramos a celebridades que van de la Duquesa de Alba (cameo de Cayetana Martínez de Irujo interpretando a su madre), hasta Lola Flores (Mariola Fuentes) pasando por Carmen Sevilla (Melody), todo un despliegue para trasladarnos a esa época, aunque desde un punto de vista muy desenfadado y muy atrevido que seguramente será difícil de encajar para algunos.

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Pero sin duda los personajes ilustres que más han llamado la atención son los Perón. Su aparición en la serie como vecinos cabreados y hartos de las fiestas de Ava Gardner es uno de los mayores aciertos de la temporada y seguramente han conseguido arrancar el mayor número de carcajadas. De nuevo, gran trabajo interpretativo por parte de Osmar Núñez y Fabiana García Lago, que dan un toque divertidísimo y entrañable a unos personajes que seguramente no habíamos imaginado nunca en las situaciones que nos muestra la serie. De verdad, merecen un spin off.

 

Las mujeres, protagonistas indiscutibles

Queda claro que en Arde Madrid las mujeres son la clave, todas ellas interpretadas por actrices en estado de gracia, desde la ya mencionada Inma Cuesta, hasta la gran Debi Mazar poniéndose en la piel de una Ava Gardner divertida y desenfadada. Como ya he dicho no me puedo olvidar de la argentina Fabiana García Lago y su inmensa Isabelita Perón, hasta llegar a Miren Ibarguren, que deja con la boca abierta interpretando a Lucero. Ellas son, sin lugar a dudas, el pilar más fuerte en el que se sustenta Arde Madrid y lo que hace que la serie sea redonda.

En definitiva, Paco León y Anna R. Costa han dado en el clavo y, aunque las expectativas estaban por las nubes, debido a la gran labor de promoción que han llevado a cabo y a que de por sí era un proyecto muy interesante, no han decepcionado. Arde Madrid es la serie que no sabíamos que necesitábamos y saber que Movistar + ha decidido renovarla es la mejor de los noticias. Tras devorar los 8 capítulos de la primera temporada solo puedo decir que quiero más y lo quiero cuanto antes.

 

 

 

 

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