«Canario Negro: Fuego», el nuevo comienzo juvenil de Dinah Lance

«Canario Negro: Fuego», el nuevo comienzo juvenil de Dinah Lance

Preludio

Aunque no sea un personaje especialmente popular fuera del universo DC, lo cierto es que Canario Negro es una de las heroínas con más historia y personalidad del mundo del cómic. Nació en 1947 (sólo 6 años después de Wonder Woman) de la mano de Carmine Infantino y Robert Knaigher con el nombre de Dinah Drake. Durante la edad de oro se asoció al policía de Gotham, Larry Lance, y ya poseía su grito sónico capaz de paralizar al mismísimo Superman. Con la llegada de la edad de plata se estableció una nueva identidad (que el cómic aquí reseñado mantiene) en la que madre e hija, Dinah Drake-Lance y Dinah Laurel Lance respectivamente, compartían nombre y poder. Luego llegaron los Nuevos 52 y esa es otra historia.

En sus traslaciones a otros medios la hemos visto en «Smallville» (Alaina Huffman) y «Arrow» (Katie Cassidy) dentro del formato televisivo, como personaje recurrente de las series de animación dedicadas a la Liga de la Justicia o Batman (con la voz de -entre otras actrices- Morena Baccarin), así como más recientemente en la película «Aves de Presa» (Jurnee Smollett-Bell). Muchas versiones, apariciones y presencia en el Universo DC compartido, pero pocas historias específicamente centradas en ella (Dinah brilló en la etapa de Mike Grell al frente de Green Arrow creada en 1987, demostrando que podía eclipsar fácilmente a la estrella principal con su personalidad y presencia si caía en buenas manos). Y menos aún con un enfoque juvenil que sea capaz de atraer y gustar a un nuevo público lector con el que crear afición. Hasta ahora.

Información básica

 

Canario Negro Fuego Hidra culturaDentro de su línea editorial dedicada a un público más joven, Hidra está lanzando a precios competitivos una serie de novelas gráficas autoconclusivas (como «Cristales Rotos«) que narran el origen de personajes destacados de DC. Los resultados oscilan, como es lógico, en unos más satisfactorios que otros, pero todos los lanzamientos hasta ahora pueden presumir de cierto éxito más allá de sus líneas maestras comunes (actualidad en su puesta en escena, contenido ideológico de moda a la carta, livianidad narrativa) y «Canario Negro: Fuego» de Meg Cabot y Cara McGee se presenta como un ejemplo de acierto para atraer nuevos lectores y sobre todo lectoras de menor edad.

Todo en el tomo -de tamaño y precio reducido- está pensado para resultar atractivo a cualquier infante con 10 o 12 años en adelante. Pero además consigue ser lo suficientemente sólido como para el que adulto conocedor del personaje no sienta que le están tomando el pelo ni saltándose a la torera la biografía al completo de Dinah Lance. Más bien se trata de una reinterpretación 2.0 ubicada en una Gotham City actual, donde se nombra al Joker y hace acto de presencia como amenaza principal de la trama Bonfire, una de las villanas recurrentes de Canario Negro.

Guión y dibujo

 

Canario Negro Fuego cara mcgee culturaComo en todas las publicaciones recientes de esta línea juvenil de DC Cómics, la estrella es una guionista invitada y destacada que intenta dotar de cuerpo y consistencia al producto. Meg Cabot es el reclamo en el guión (autora de «El diario de la princesa» (de gran éxito en Disney, con dos películas destacadas), mientras que el dibujo corre de cuenta de Cara McGee, con aires manga y narrativa fluida. Cabot cumple con los requisitos mínimos biográficos y focaliza la trama en la vida de instituto de la protagonista (hija de la Canario Negro original), con las inquietudes típicas de la edad: amigas, devaneos sociales, interés incipiente en chicos y aseados conflictos familiares. Todo suave, pero bien hilado y sin hacer mella en mensajes panfletarios evidentes (aspecto del que adolecía en exceso «Cristales Rotos»).

El el apartado gráfico, el estilo de McGee es funcional y correcto, con evidente influencia del manga en tanto la ilustración de los caracteres y su expresividad, así como en el aspecto narrativo. Usa todos los recursos esperables; desde splash pages dobles para ubicar a golpe de vista las nuevas ubicaciones según la historia cambia de localización, como la fragmentación de viñetas para acelerar o ralentizar el recorrido según se presenten diálogos, tensión o acción. No hay sorpresa alguna, pero todo funciona correctamente. Teniendo en cuenta el público al que va dirigido el producto, el resultado es de lo más respetable.

En resumen

 

«Canario Negro: Fuego», de Meg Cabot y Cara McGee, es un cómic juvenil dirigido a nuevas lectoras (y lectores), que cumple con su propósito sin excesos ni carencias destacables. Un buen producto para introducir a los más jóvenes en el Universo DC a través de una de sus heroínas más interesantes, a la que las responsables de la obra tratan con respeto y complicidad.

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