[Crítica] Revenge (2018)

[Crítica] Revenge (2018)

El pasado viernes 24 de agosto se estrenó en cines una de las últimas películas aclamadas por el público del cine francés tras su paso por festivales: Revenge. Esta opera prima de acción dirigida por Coraline Fargeat, ha recibido premios de diferentes festivales entre los que se encuentran Sitges y Nocturna de Madrid entre otros.

Tres hombres casados ricos se reúnen para su juego de caza anual en el desierto. Pero esta vez, uno de ellos viene acompañado de su amante, una mujer joven y muy atractiva que despierta rápidamente el interés de los otros dos. Las cosas se complican dramáticamente para ella… Dejada por muerta en medio del infierno del desierto, la joven vuelve a la vida y el juego de caza se convierte en una venganza implacable.

La película nos sumerge rápido en la historia tras una breve presentación de los personajes hasta que ocurre el suceso que da lugar a toda la historia que se está por presenciar. En primera instancia la película parece muy normal, pero cuando llega la escena que menciono ya mejora con creces. El juego del gato y el ratón ya ha empezado, y Jen, la protagonista de esta historia tendrá que sobrevivir.

Durante el desarollo de la trama solo veremos a los cuatro personajes que se presentan al principio. Esto hará que desde el momento en que empieza la venganza de Jen, los espectadores puedan introducirse en el ambiente tan tenso que se intenta crear pero que a veces se pierde. A través del truculento y tortuoso viaje de Jen por el desierto para conseguir escapar de sus captores. Jen no lo tendrá nada fácil,

Al ser una trama tan lineal de persecución continua, se puede hacer aburrida. Pero bien es cierto que no es una película destacable, porque de primeras el argumento es bastante forzado, provocando ciertas escenas sin razón alguna. Se nota que Fargeat tiene una intención, pero que no termina de plasmarla. Es más, a partir de cierto momento la película se flipa bastante y parece que estuviéramos acudiendo a una cinta de serie B.

No se llega a desarrollar a los personajes lo suficiente como para que haya una causa de las acciones que han hecho y que harán después. Tras cosificar a la única mujer de la película, Fargeat hace que los errores de la película se vayan pisando continuamente y no mejore. Pero es que ni siquiera los personajes masculinos que ejercen de villanos, son para listos. Todo lo contrario, alguna situaciones son absurdas y poco creíbles.

Lo que sí es cierto es que la película entretiene y como cinta de acción, si solo se va buscando que la historia corra y ver un espectáculo gore pues igual sí que funciona mejor. No es una película que recomendaría a todo el público, pero a quienes hayan visto y les gusten películas como John Wick o Atómica, se pueden ver atraídos, aunque para nada están al mismo nivel.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: