‘Tsurune: Marcando como diana el corazón’

‘Tsurune: Marcando como diana el corazón’

Tsurune es más que un simple anime de tiro con arco. Si decides darle una oportunidad; sin duda hará diana en tu corazón.

Tal y como suele suceder, nos encontramos ante una historia que queda lejos de ser “sólo una historia de deporte”. Tsurune va mucho más allá de eso. Si sabes mirar bien, te encontrarás ante una historia de superación personal, de cómo a veces lo más difícil es superarse a uno mismo, luchar contra miedos ante los cuales por mucho apoyo que tengamos, siempre estamos solos.

Una historia sobre esos miedos que llevamos dentro sea por el motivo que sea. Y que de una forma u otra nos impiden seguir adelante, levantar cabeza, y poder volver a ser lo que éramos.

O incluso; llegar a ser una versión todavía mejor, llegar a ser aquello que nunca antes hemos sido.

 

 

Anime y manga

Tsurune es una serie de novelas ligeras escritas por Kotoko Ayano con ilustraciones realizadas por Chinatsu Morimoto. El anime fue producido por el estudio Kyoto Animation en 2019. Dicho estudio es ya muy conocido por hacer animes que visualmente siempre sorprenden para bien. Es un estudio que se centra en hacer que las obras que produce, en lugar de ser muchas, sean de muy buena calidad (y lo consigue). (Recordemos el incendio sufrido el año pasado y que dejó conmocionado a todo el mundo del anime. Con lo cual resaltar sus trabajos y tenerles siempre en cuenta, cobra todavía más importancia). Actualmente el anime lo podemos encontrar en Crunchyroll.

 

Argumento y personajes

La historia de Tsurune se centra en la vida de Minamoto Narumiya. Desde pequeño le abordó una tremenda fascinación por el tiro con arco al percatarse especialmente del sonido que hacía la flecha al cortar el aire en dirección a la diana. Desde entonces, esa fascinación le llevó a practicar dicho deporte.

Sin embargo, en la historia nos plantean a un Minamoto que, por alguna razón, ya en secundaria ha dejado de practicar el tiro con arco.

Seiya Takehaya, un amigo de la infancia le empieza a pedir que se una al club de tiro con arco, a lo que Minamoto se niega. Es en este momento, cuando por casualidad él vuelve a ver uno de esos disparos que hacen que se le corte la respiración y le vuelve a fascinar como la primera vez. Teniendo lugar un encuentro con un personaje desconocido hasta ese momento en la historia. Esto acaba haciendo que dé el paso, que vuelva a coger un arco y se disponga a volver a intentarlo.

Cobran mucha importancia todos los personajes que van rodeando al protagonista, especialmente aquel que acaba siendo el entrenador del club.

Poco a poco vamos conociendo a Minamoto y el porqué, a pesar de su pasión hacia el deporte, lo había dejado de lado. Y es aquí cuando brilla la parte más emocional de la historia, ya que nos exponen que él sufre el denominado “pánico al amarillo”. Este nombre procede del hecho de que el centro de las dianas suele ser amarillo. Con lo que nos podemos hacer una idea de a qué se refiere. Aún así trataré de explicarlo brevemente: Es un miedo, generalmente debido a una razón psicológica (puede deberse a causas físicas). Y que hace que aquel que dispare la flecha, no lo haga de la forma correcta. Incluso a pesar de saber hacerlo; con el consiguiente resultado de no acertar nunca en el centro de la diana.

No hace falta investigar mucho más para darse cuenta de que, efectivamente, sufrir algo así podría hacer que cualquiera, por muchísimo que ame cierto deporte, acabe dejándolo a un lado.

Por todo ello, Minamoto se ve, por un lado, volviendo a hacer aquello que tanto le gustaba, su gran pasión, el tiro con arco. Mientras que por el otro surge una lucha consigo mismo, con una decepción constante, con una gran frustración.

Y en todo este desarrollo cobran una gran importancia todos los personajes que acaban rodeando a Minamoto. Los cuales le proporcionan apoyo y motivación en muchos ámbitos y son un aspecto vital en el transcurso de la historia.

Opinión personal

Tsurune no deja de ser un “anime de deportes”, y que quizás, incluso a pesar de lo bonito visualmente y de tener una historia bastante profunda pasó desapercibido. A mí es verdad que se me hizo corto y habría agradecido algunos episodios más, ya que únicamente contó con 13. Pero me llegó, toda la historia del protagonista, sus luchas internas, su superación y lucha constante, realmente me llegó al corazón. Es verdad que no lo pondría entre uno de los mejores animes que he visto en mi vida, pero desde luego no lo despreciaría.

Creo incluso que podría ser un anime motivador para todas aquellas personas que en algún ámbito de su vida han sufrido algún tipo de bloqueo emocional. Ya que a veces la solución no es dejar de hacer aquello que te ha llevado a ese bloqueo, si no seguir adelante con ello. De esta forma, aunque duela o, aunque cueste, poder llegar a superarlo y no dejar de disfrutar de algo que realmente siempre te ha apasionado y hecho feliz.

Un anime que, aunque ligero, si sabes centrar tu mirada en el objetivo de lo que busca transmitir y además te dejas llevar por su bonita estética, estoy segura de que puede llegar a gustar a muchas personas.

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